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Para empezar hay dos ideas muy instaladas, y que no se han revisado debidamente. Una es: los niños no leen o leen cada vez menos; y la otra: los niños no oyen radio. Esto desemboca en que el medio ideal sea la televisión. Si un anunciante tiene un producto infantil, raramente va a pensar en invertir en otra cosa que no sea tv. Al menos, sin duda, no es lo que le aconsejaría su publicista. Esto hace que sea muy raro colocar un programa infantil de radio en una radio comercial. Entonces quedamos con la única opción de FM de barrios y colonias, o radios estatales. Y acá, para nuestra sorpresa, por obra y arte del neoliberalismo, nos encontramos con que el Estado se ha propuesto ser autofinanciable. Lo cual, y aunque éste no sea el ámbito adecuado para discutirlo, nos parece aberrante porque si el Estado no apuesta y no arriesga por lo que considere su proyecto de país, ¿quién se supone que lo va a hacer? Pero, bueno, imaginemos a un productor de un programa infantil que ahí va con su propuesta a una radio estatal y se encuentra con la sorpresa de que le quieren vender el tiempo de aire. Esto es una realidad de varios países. Ahí sí que estamos perdidos, porque ¿quién va a querer invertir su dinero en un programa infantil que sale en una radio del estado? Nadie. Sólo una tía soltera de nuestro amigo productor. Pero como no queda bien que en la cortina diga “Este programa está patrocinado por la tía Carmen”, nuestro productor va a buscar una radio estatal que no venda su tiempo de aire. Hoy día, una especie sumamente rara y escasa; pero que por fortuna para la salud de la cultura y nuestros países, se sigue encontrando. Mi propio programa se transmite por Radio Unam, y con el apoyo de la Unidad de Publicaciones Educativas de la Sep, Unicef y la Embajada Argentina. Pero sigamos con el caso de nuestro productor imaginario. Ya halló una radio en donde hacer su programa; pero ahora se va a encontrar otro problema ¿quién lo va a oír, además de la tía Carmen? Como todos sabemos, las radios estatales tienen menos audiencia que las radios comerciales; y por lo general están ligadas a propuestas culturales, que, a su vez, tienen menos audiencia que las comerciales. Y además, pero esto lo desarrollaremos más adelante, trabajar para niños también tiene menos “rating” que trabajar para adultos. O sea que estamos en las orillas de las orillas de las márgenes del sistema. Es un milagro si nos oye alguien. Siempre estamos al borde de preguntar “¿Hay alguien ahí…?”. Por más que recibamos muchas llamadas de distintas colonias, sabremos que siempre es la tía Carmen que está fingiendo la voz.
Los niños son muy importantes, sin embargo trabajar para niños, no lo es. Si nos atreviéramos a afirmar eso públicamente provocaríamos un escándalo, sin embargo ése es un doble mensaje de nuestra sociedad que no declara eso, ni permite que sea dicho; pero que eso es exactamente lo que actúa.”…
L.M. Pescetti, Fragmento de “Radio Para Niños“, Ponencia leída en la Bienal de la Radio, Mexico D.F., Universidad del Claustro de Sor Juana.
Por favor, entren al link del artículo y lean esa excelente nota de Pescetti, realmente vale la pena.
si hay algo que entiendo como bien manejado del Estado actual es la política de medios públicos. Lo que se ha logrado en la televisión con Encuentro (por fin un canal educativo que no tenga una voz en off en inglés con la traducción española encima) y el canal 7 (recordemos el ATC de los ultimos tiempos); o lo que son hoy las radios nacionales (AM 870, Clásica 96.7 y Folklórica 98.7). Programaciones de calidad, producciones nacionales con artistas de excelente trayectoria (Lalo Mir, Mex Urtizberea, Adrián Paenza, entre otros) con hits como “Peter Capusotto y sus videos”, son muchas las cosas que hoy en día cambiaron en estos medios.
Atravesamos unas vacaciones con mucho tiempo en casa. Particularmente me moría de ganas de hacer una agenda con un montón de obras de teatro y eventos artísticos para chicos y grandes, pero parece ser que hay que quedarse en en la cucha, ni siquiera cine… En unos días, ahora que se empieza a disipar el peligro, y parece volver el teatro, presentaré una agenda para salir. Hoy, vamos con algo para quedarse adentro.
Primero que nada, aquél lugar donde la palabra manda a toda voz: La Radio. Aquí tienen la programación de radio Nacional Am 870.